domingo, 5 de octubre de 2008

«Wellcome to death» Rockefeller y AZT

La antigua Burroghs-Wellcome fue creada en 1880 por dos farmacéuticos: Henry Wellcome y Silas Burroughs.

Hacia el año 1936, se creó la Wellcome Trust. La Wellcome y la Rockefeller comenzaron a asociarse.

Durante los años 30, los asuntos legales de la Wellcome Trust fueron llevados por la firma Sullivan y Comwell, una de las más influyentes de Nueva York y uno de los pilares de la Rockefeller, como lo demuestra el hecho de que sus dos abogados, John Foster Dulles y Allen Dulles, acabaran como Secretario de Estado en la guerra fría y director de la CIA, respectivamente.

Desde los años 50, se solapan sus cuadros técnicos. Más adelante, el Trust Wellcome participa en el complejo universitario londinense fundado por Rockefeller. Su influencia se entiende dentro de la educación sanitaria inglesa.

Durante los años 70, David Rockefeller crea la Comisión Trilateral, formada por industriales, académicos y políticos expertos en política internacional.

El núcleo de la Trilateral está compuesto por directivos de un grupo de empresas multinacionales con la intención de mantener la preeminencia del poder económico (plutocracia) en todo el mundo. Entre estas multinacionales ocupa un puesto destacado la Wellcome Trust Corporation.

Hasta 1986, Wellcome Trust controlaba el 100% de la Wellcome Inc., productora de medicamentos. Vendieron el 25% de sus acciones y pasaron a llamarse Wellcome Foundation.

A partir de este momento, se produce un cambio de orientación en las instituciones de la Wellcome, pasando de un espíritu más ético y académico, a posiciones más duramente mercantilistas.

Después de fracasar de lleno como tratamiento contra el cáncer, la Wellcome obtuvo la autorización para que el AZT, rebautizado como Retrovir, fuese puesto en el mercado para tratar enfermos afectados del SIDA.

El 24 de junio de 1988, Duncan Campbell, en un artículo titulado «The Amazing Aids scam», dentro de la publicación «New Stateman and Society», afirmó que muchos resultados clínicos se esconden con resultados comerciales. También afirma que el coste del AZT se ha multiplicado por cinco o por diez. El coste mensual en AZT de un enfermo de SIDA actualmente es de unas 100.000 pesetas.

En julio de 1992, la Wellcome Trust reduce su participación sobre la Wellcome Foundation al 40%, obteniendo una ganancia de 2,3 biliones de liras esterlinas.

Finalmente, el 7 de marzo de 1995, la Wellcome Trust decidió vender su 40% de la Wellcome Foundation a la farmaceutica británica Glaxo por el equivalente a 1,9 billones de pesetas en libras esterlinas. Al presidente de la Wellcome Foundation, John Robb, le pareció, «obviamente lamentable» y «particularmente fustrante» la actitud de la Wellcome Trust de deshacerse rápidamente de su empresa y evitar así una lucrativa escalada a la alza de ofertas de compra.