domingo, 30 de noviembre de 2008

VIVA Y SANA... CARTA INMPUBLICABLE



Me dirijo a Ud. con la pretensión de que se haga eco de un movimiento social, cada vez más extendido, que se opone a la corriente oficial sobre el VIH/SIDA.

Me diagnosticaron SIDA hace 18 años. Solo hace 3 que dejé de tomar los fármacos antiretrovirales en contra de médicos y familiares. Desde entonces, puedo decir que he recuperado la salud. Los fármacos antiretrovirales me postraron en un sofá durante más de una década. Los efectos secundarios me impedían realizarme como persona, tener una vida normal, además de acarrear un estigma físico que padecemos la mayoría de los seropositivos, en nuestros rostros desvastados no por la enfermededad sino por los efectos de la medicación derivados de el envenenamiento que producen.

Sé que mi declaración suena a herejía y a otras cosas pero sólo yo puedo expresar acertadamente el bienestar o malestar físicos que médicos y analíticas pretenden medir. Me dijeron que si dejaba de tomar los fármacos no tendría muchas probabilidades de vivir. Pues bien, han transcurrido 3 años y aqui sigo, sin ningún síntoma de enfermedad ni muerte, he ganado algunos kilos, mi mente funciona mejor que nunca y ya no vivo postrada en el sofá. Eso significa que tengo salud. Ud. se dirá... pobre mujer, qué engañada está: morirá cualquier día de estos. Es posible que muera pero no de SIDA.

No soy la única que se adhiere a este movimiento de desobedencia civil contra la farmaindustria y sus acólitos. Somos ya un ejército mundial los que negamos la teoría oficial y renegamos de un diagnóstico fatal y preferimos vivir bien al margen del bombardeo alarmista de los medios en estos días de recuerdo de los muertos por SIDA (también son mis muertos). Somos muchos los que nos negamos a vivir prisioneros del envenenamiento cotidiano.

En todos estos años de adherencia a un tratamiento antiretroviral, a consultas médicas y analíticas mensuales, observaba hechos, razonamientos y situaciones que no me encajaban pero me prohibí a mi misma cualquier cuestionamiento: las cifras de muertos cantaban. Sin embargo, solo me hizo falta elegir la opción de no tomar los fármacos y empezar a vivir para que se abriera ante mi la verdad con todas sus tenebrosas consecuencias. Desde entonces, no he tenido ningún signo de enfermedad relacionada con el VIH/SIDA y sí todos los síntomas de una revelación. Ahora lucho con todas mis fuerzas por difundir la verdad que a mi me negaron: los antiretrovirales provocan SIDA, la industria farmacéutica vendería a su madre con tal de ganar dinero y el SIDA mueve mucho dinero, también en cuanto a subvenciones de los estados en detrimento de otras enfermedades más reales.
Por el mundo circula otra información censurada y soterrada que está realmente salvando vidas, la verdadera vacuna contra el SIDA es la información y gracias a internet y otros formatos de difusión, podemos acceder a datos y razonamientos que testimonian otra realidad antes relegada a circuitos científicos, a bibliotecas de dificil acceso para nosotros.
Surge, así, de manera aplastante, otra realidad más lógica y benigna, avalada por científicos, periodistas de investigación, afectados como yo misma, médicos que leen algo más que los temarios de oposiciones o protocolos... una realidad más acorde con el mundo que vivimos, una verdad libre de intereses económicos y políticos.

Le invito a Ud a que se siente sólo una hora ante internet y teclee las pálabras mágicas:
LA MENTIRA DEL SIDA y se encontrará con cientos de miles de entradas sólo en español (muchas más en inglés) Sea todo esto verdad o mentira es su obligación como periodista discernir, pero cerrar los ojos a esto que está ocurriendo es como cerrar los ojos a otras noticias de primera plana. El tema es de por sí muy interesante: no está en la categoria de OVNIS ni conspiranoias, se expone una opción perfectamente razonada avalada por científicos de renombre mundial, incluso algún premio Nobel.
Si profundizamos más en la historia del SIDA, es posible que nos encontremos con datos terribles que no desmerecen la realidad que hizo necesario el Juicio de Nüremberg (que con todo su transfondo de corrupción, fue concebido para crear una norma de conducta humana e impedir futuras tragedias) . .... No doy más detalles para no desvelar la intriga antes del final de la narración.
Por favor, pasen y lean...

por Isabel
replantearsida.blogspot.com