sábado, 7 de junio de 2008



DIEZ SENCILLOS PASOS PARA MORIRSE DE SIDA

1.- Créete de veras que la Ciencia y la Medicina no se equivocan, que son infalibles, como el Papa, en consecuencia creerás a pies juntillas todo lo que las autoridades sanitarias y los médicos especialistas vienen afirmando todos estos años sobre el Sida, que se resume en la ecuación: VIH=SIDA=MUERTE. Ni borracho se te ocurra dar crédito a esa minoría de locos iconoclastas que niegan que el VIH cause el Sida, llegando incluso a afirmar que el virus no existe.

2.- Créete que el Sida es una epidemia terrible en aumento, a la que todo el mundo está expuesto,(“Todos somos iguales ante el Sida”, dicen las campañas sanitarias, cosa que suena muy convincente, como lo de “Todos somos iguales ante Hacienda”).Piensa en la posibilidad de haber sido ya contagiado por alguien, bien mediante relaciones sexuales o por jeringas, si te chutas,...

3.- Hazte un test de VIH para verificar el contagio y en caso de que el resultado sea negativo, tú insiste haciéndolo periódicamente, incluso puedes hacértelo en otro país, con lo que las probabilidades de dar positivo son mayores. El truco es insistir, “el que la sigue la consigue”.

4.- Si el resultado es positivo, ¡Animo!, ¡La cosa marcha! Y aunque la mayoría de los seropositivos se mantienen vivos y sanos durante un mínimo de 15 años, según la propia estadística oficial, varias cosas pueden ayudarte a partir de ahora, si ese es tu deseo, a morirte de Sida:
  • Los propios médicos, ellos serán los primeros en decirte que no tienes remedio. Sus tratamientos e ignorancia se encargarán de hacerlo realidad, cual crónica de muerte anunciada.
  • La sociedad, la cual te aislará y marginará. (“¿A los seropositivos?- Les haremos homenajes, fiestas y llevaremos todos lacitos rojos, pero si en 4-5 años no están todos muertos, ¡Nos lo devuelven todo!”. De hecho, ¿Sabías que han comenzado a cortarles las pensiones?).
  • Tú mismo, ante este panorama, empezarás a sentirte avergonzado y culpable y te despreciarás un poco más, (por si ya te apreciaras mucho).

5.- Bien, ya eres seropositivo, ¡ Qué bien ! A partir de ahora ya tienes un único culpable para todos tus males, el VIH. Lo demás, (cómo comes, el grado de intoxicación de tu organismo, etc.), no cuenta. Acude ahora a menudo al hospital para ver tus “defensas”, pronto será tu verdadera casa.

6.- Busca “asesoramiento psicológico para el Sida”, muy buena preparación para la muerte y no para la vida, por extraño que parezca. Algo así como cursillos prematrimoniales, pero para la extremaunción. El asunto es que te hagas a la idea de tu final inevitable a corto lazo.

7.- Abandona “ipso facto” toda idea estimulante: proyectos, ilusiones, la idea de tener relaciones, de tener hijos, etc. Jubílate de todo tipo de actividad.

8.- Toma sin temor antivirales, cuantos más y más pronto, mejor. La experiencia demuestra su eficacia a la hora de mermar tu inmunidad. Lo mismo con los antibióticos, consumidos ahora en su especial modalidad para el Sida, que consiste en tomarlos por tiempo indefinido como “preventivos”.

9.- Haz testamento cuanto antes, dejando tus asuntos arreglados de tal forma que tu desaparición de este mundo no cause mayores problemas ni contratiempos, esfúmate rápido y sin ruido.

10.- Convéncete en suma de que este infierno que sufres en esta vida no es más que un pequeño anticipo del que te aguarda en la otra, justo castigo divino por tus pecados, hermano. Amén.

Avalado por la OMS, CDC de Atlanta, Banco Mundial
y multinacionales farmacéuticas.