sábado, 3 de enero de 2009

LOS PAPELES QUE MUESTRAN LA MENTIRA DEL SIDA

¿Por qué el Dr. Gallo es el único defensor público del ‘VIH/SIDA’?

Porque fue el que lo inventó, y sabe que irá a la cárcel cuando se juzgue su actuación de entonces… y de hoy. El artículo ahora premiado del equipo del Dr. Montagnier publicado en Science en 1983, pasó desapercibido y no tuvo consecuencia alguna. Fueron los cuatro del equipo de Dr. Gallo aparecidos también en Science el 4 de mayo de 1984, los que revolucionaron el mundo del SIDA. Pues bien, el artículo central, el que dio nacimiento al ‘VIH/SIDA’, fue una pura falsificación hecha por el Dr. Gallo.
Janine Roberts, veterana periodista, en su libro Fear of the Invisible, aparecido en los EE.UU. el 30 de junio, hizo públicos por primera vez los documentos que demuestran, de forma irrebatible, que el Dr. Gallo manipuló el primer redactado del artículo cambiando totalmente su contenido. Así, un borrador que explicaba que “A pesar de los intensivos esfuerzos, el agente causal del SIDA todavía no ha sido identificado”, fue convertido por el prestidigitador Dr. Gallo en la afirmación de que se había aislado el virus responsable del SIDA. Así de criminal es la base en que se sustenta todo el ‘VIH/SIDA’.
El experimentado policía y detective californiano Clark Baker situó poco después el montaje SIDA en el terreno que le corresponde: el delictivo. El 21 de julio hizo público su informe Gallo’s Egg, (Los huevos de Gallo, parte 1, parte 2) donde explica: “No se precisa de formación médica alguna para investigar conductas fraudulentas o criminales, así como la financiación utilizada. (…) No se requiere un cerebro de neurocirujano para ver que ningún científico ha demostrado nunca que el VIH: 1) existe; 2) ataca células; ó 3) causa el SIDA. (…) La clave de todo este enorme entramado se encuentra (…) en la declaración original misma del propio Dr. Gallo sobre el VIH. (…) Tras haber investigado miles de crímenes y haber arrestado cientos de miembros de bandas criminales y otras gamas de depredadores, reconozco un asunto criminal en cuanto lo huelo. El VIH/SIDA convierte la estafa Enron en un juego de niños”.

Para quien aún necesite más pruebas científicas de que la versión oficial del SIDA carece de toda base, en el 2007 aparecieron dos importantes libros. El de la joven doctora en Matemáticas aplicadas a la Biología, Dra. Rebecca Culshaw, Science Sold Out: Does HIV Really Cause AIDS?, explica que los “modelos matemáticos del VIH/SIDA” carecen de todo rigor. El del Decano y Catedrático Emérito Dr. Henry Bauer, The Origin, Persistence and Failings of HIV/AIDS Theory, documenta exhaustivamente
que las estadísticas oficiales de los CDC sobre supuestos ‘infectados por el VIH’, no coinciden en absoluto con las estadísticas oficiales de los mismos CDC sobre ‘casos de SIDA’, de donde se deduce de forma irrefutable que es falso que ‘el VIH causa el SIDA’.

Entre otras, he aquí algunas brechas más en el establishment del SIDA:
-El oficialista Dr. James Chin, veterano epidemiólogo, fue de 1987 a 1992 responsable en la OMS del seguimiento del ‘VIH/SIDA’. En verano de 2007 publicó The AIDS Pandemic: The Collision of Epidemiology With Political Correctness, donde argumenta demoledoramente que ONUSIDA y l²€ctivistas del ‘VIH/SIDA’ han multiplicado las estadísticas a fin de mantener el mito de que la supuesta ‘epidemia de SIDA’ pueda extenderse heterosexualmente. Fue decisivo en la reducción en más de siete millones de ‘personas viviendo con VIH/SIDA’ efectuada por ONUSIDA y OMS hace un año.
-En setiembre de 2007, la firma farmacéutica Merck & Co anunció la decisión de abandonar sus ensayos clínicos sobre una vacuna contra el VIH.
-El Dr. Anthony Fauci (Director de programas de SIDA de los NIH) declaró que, en materia de SIDA, “los investigadores tienen que replantearlo todo” (Wall Street Journal, 8/noviembre/7). Y decidió mientras interrumpir todos los ensayos clínicos de vacunas anti-VIH (New York Times, 18/ julio/8).
-“En la era del HAART (...) el riesgo de diversas condiciones no definitorias de SIDA, incluido enfermedades cardiovasculares, episodios relacionados con el hígado, enfermedad renal, y ciertas malignidades no-SIDA, es mayor que el riesgo de SIDA (NIH Treatment Guidelines, 29/enero/8).
-“La industria mundial del VIH es demasiado grande y está fuera de control. Hemos creado un monstruo con demasiados conflictos de intereses y reputaciones en juego…” (Roger England, Health Systems Workshop, Grenada, “The writing is on the wall for UNAIDS”, British Medical Journal 10/mayo/8).
- “La OMS ha aceptado el hecho de que la amenaza de une epidemia heterosexual mundial de SIDA ha desaparecido” (Dr. Kevin de Cock, director del departamento de VIH/SIDA en la OMS, The Independent, 8/junio/8).
-La farmacéutica Roche “ha anunciado la decisión de suspender toda investigación sobre nuevos medicamentos contra el VIH”. (Financial Times, 11/ julio/8)
-El Dr. Peter Piot, Director Ejecutivo de ONUSIDA desde su fundación en 1988, ha tomado la decisión de no solicitar la renovación de su mandato. ¿Casualidad?

Es inútil buscar estas novedades importantes en la gran cantidad de paja interesada pero ya podrida que tan abundantemente los oficialistas están haciendo circular en torno al “Día Mundial (para la extensión) del SIDA”. El grano hay que buscarlo en otra parte. Tantos millones malgastados envenenando a las personas etiquetadas ‘seropositiva’, ‘enferma de SIDA’ o ‘terminal de SIDA’, carecen de toda base científica y bio-lógica. En marzo próximo saldrá un libro en español abordando estos y muchos otros aspectos de este invento made in USA puesto en marcha en 1981. Ahora, una Huelga de Hambre en Estocolmo quizás podría aún impedir la entrega de todo el Nobel de Medicina. Barcelona, 27/nov./8

Lluís Botinas, lluisbotinas@yahoo.es, investigador independiente, presidente de PLURAL-21, Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo Cartagena, 230, 5º 1ª, 08013 BCN 93.450 13 00 http://plural-21.org/ Conferencia informativa cada miércoles a las 20 h.

martes, 30 de diciembre de 2008

CARTA DE LIAM SCHEFF sobre la muerte de Maggiore


Submitted for publication; to the authors, Anna Gorman, Alexandra Zavis and LATimes editor

CARTA PUBLICADA HOY EN LOS ANGELES TIMES

http://www.latimes.com/news/local/la-me-christine-maggiore30-2008dec30,0,7407966.story


Liam Scheff
Independent Journalist
Boston
http://liamscheff.com

Como periodista independiente, llevo escribiendo sobre el tema del SIDA unos 6 años. Soy mucho más crítico con el estamento del SIDA que usted mismo, pero pienso que está haciendo un trabajo razonablemente honesto cubriendo la muerte de C. Maggiore.

Creo que hubo problemas con las posturas de Maggiore y de Peter Duesberg. Creo que ella defendía en exceso la postura de "estar perfectamente sana" - una frase que a ella le gustaba utilizar. Estaba consumida, agotada, exhausta, trabajaba demasiado, demasiado a menudo, sola, no comía lo suficiente, estaba aún en duelo por la muerte de su hija, y nunca dejó de estarlo, de pensar.

Por otro lado, existe una corriente de opinión que establece que los resultados de los tests de VIH no sólo diagnostican una sola cosa, sino que pueden dar positivo por muchos motivos, embarazo y abuso de drogas, etc.. ( (pregnancy and drug use and all the rest) y el diagnóstico que dan es tan amargo, tan opresivo, tan terminal, bueno, demasiado terminal, demasiado contundente, demasiado opresivo.

Creo que ella reaccionó a la defensiva ante todo esto. Recuerdo que ella resultó "negativa" y "positiva" en diferentes ocasiones. Esto es parte del problema. Durante la mayor parte de su exposición al público, se la acusó de ser "realmente negativa" y que fingía.

Y los fármacos que dan son demasiado tóxicos y existe un grupo demasiado pequeño de tratamientos etiquetados con la etiqueta negra (una clasificación establecida por la FDA, Black Box, que significa que matan a la gente por sí mismos). Quiero decir, hecha un vistazo a la Nevirapina, a Joyce Ann Hafford. Esto es lo que Maggiore debía de sentir y contra lo que luchaba.

Creo que ella incurrió en cantidad de errores - creo que estaba consumida y rayando la enfermedad muchas veces, apenas sosteniéndose en pie pero trabajando denonadamente en lo que ella verdaderamente creía y convirtió en una cruzada - una suerte de apuesta contra la opinión pública a cuya corriente ella había sobrevivido. Pero ahí está el problema con el diagnóstico SIDA - es para siempre, demasiado contundente, demasiado agresivo.

Ella incurrió en errores, errores reales, y creo que aquellos que desafían a la idea popularizada del SIDA tendrán que lidiar con ello. Pero la corriente imperante sobre el SIDA está destornillada, es reaccionaria y opresiva y no tiene sentido cuando lacomparas con 25 años de detalles contenidos en la literatura médica (25 years of the details found in the medical literature). La corriente de ideas imperante no necesita ser examinada o revisada.

Lo siento por ella y su familia que les ocultara que no se encontraba bien. Lo siento por los millones gastados en el diagnóstico sobreseguro, basado en tests de resultados multifactoriales, que fija en la mente la idea de que "ellos van a morir, no importa de qué" asi que los herimos, los ahogamos en un mar de sangre y los llamamos "disidentes", si protestan por su diagnóstico o buscan recobrarse siguiendo otros caminos distintos de los "fármacos aprobados", fármacos como la Nevirapina.

Espero que los dos frentes lo hagan mejor en un futuro y a partir de ya.

Saludos

N.T. La nevirapina causa en niños el Síndrome de Stevens-Johnson, un horrible cáncer de piel




CHRISTINE MAGGIORE. LA MUERTE PREMATURA DE UNA LUCHADORA


Christine ha muerto de una neumonía. Sus amigos y allegados dicen que nunca se recuperó de la muerte de su hija de tres años. No dormía, no comía hasta que su salud se debilitó tanto que murió. Los seguidores acérrimos de la teoría oficial del VIH como causa del SIDA se frotan las manos y dicen "veis lo que pasa cuando no se toma medicación" .Pero la lucha de Maggiore ha calado hondo en nuestros puntos de vista y seguimos pensando que todo lo que rodea al VIH/SIDA es mentira. Seguimos pensando que la medicación antiretroviral mata porque lo hemos visto con nuestros propios ojos. Sabemos, porque leemos, que el AZT fue un medicamento que provocó la mayor muerte por yatrogenia en la historia de la medicina. Lo vimos con nuestros ojos: jovenes que estaban bien y morían al poco tiempo de empezar con el fármaco. La propia medicina lo ha reconocido justo a tiempo de comenzar una nueva campaña para vender los nuevos fármacos primos de aquel y presentados, a menores dosis, en formato cóctel para que no se sepa a ciencia cierta cuál de ellos es el que destruye el hígado o los riñones o produce linfoma. Pero lo seguimos viendo con nuestros propios ojos: el fallo renal, una de las principales causas de muere de seropositivos occidentales no es una enfermedad clasificada SIDA sino la causa de un envenenamiento. Seguimos sin creer en la bondad de la industria farmaceútica más preocupada por los beneficios que de la salud, amparada en la demagogia de la nueva religión que basa la salud en fármacos peligrosos, en pérdidas y beneficios, en una ciencia podrida y malsana, absolutamente corrupta, que compra revistas científicas y targiversa los resultados de los ensayos clínicos a su favor, que ensaya venenos en niños huérfanos y pobres, que margina a los científicos honestos y persigue como herejía otros puntos de vista. El paradigma del SIDA ha sido creado por y para la industria farmaceútica y está tintada con los puntos de vista neoconservadores y ultras en los que está basada la política mundial. Sí, Christine ha muerto de la presunta enfermedad con la que ellos tapan la muerte natural de tantas personas sensibles, marginales que sufren, se autodestruyen o son destruidas por la maqunaria que impide amar a seres de tu mismo sexo, que impide tener hijos una vez has sido diagnosticado de un mal que te sumerge en la casta de los intocables, diagnosticado además por unos tests absolutamente inespecíficos y por unos profesionales que no leen libros de medicina y no ven más allá de protocolos establecidos, diagnosticados por los que jamás se hacen preguntas. Christine Maggiore sí se preguntaba cosas. Por cuestionar tuvo que pasar por la humillación de tener que demostrar ante la justicia ciega (la misma que gasea a retrasados mentales presuntos criminales, por ejemplo) que no fue negligente en la muerte de su hija. Su otro hijo está vivo y no es VIH+, tampoco su marido, Vicente Scovill, es seropositivo... aunque ahora estará sufriendo algo peor que un diagnóstico de SIDA.

Un recuerdo para Christine.
CHRISTINE MAGGIORE HA MUERTO a los 52 años.
No sabemos más, adelantamos la triste noticia. Ha muerto una resistente. Con ella, se va un trocito de nosotros. Su lucha es un ejemplo para todos los pusilánimes del mundo.
Christine, empezó militando en organizaciones norteamericanas contra el SIDA hasta que ella misma descubrió que su seropositividad era dudosa cuando los resultados de varios tests que se hizo diferían unos de otros: en un laboratorio resultó negativa; dudosa en otro... así empezó a cuestionarse la realidad del SIDA. Se relacionó con científicos y estudiosos que le pudieran explicar la verdad tremenda, como PETER DUESBERG, EL GRUPO DE PERTH, ROBERTO GIRALDO... Desde entonces, su lucha fue para desenmascarar la mentira. Creó la organización ALIVE&WELL con el fin de denunciar y ayudar a los afectados a liberarse del estigma SIDA.
Su vida y lucha fueron duras. Tuvo dos hijos con Vicente Scovill, realizador del documental THE OTHER SIDE OF AIDS. Sus hijos nacieron sanos, por supuesto. Luchó con todas sus fuerzas contra el estado norteamericano que no aceptaba su postura de no dar medicación a los hijos. Se negó a que sus niños pasaran por el peligroso filtro del diagnóstico VIH. Los niños crecían sanos. Hasta que Eliza Jane murió a los 3 años en mayo de 2005 por una intoxicación de amoxicilina. Christine, rompiendo sus esquemas y preocupada por un mal proceso broncorespiratorio de Eliza Jane, acudió al pediatra y este le recetó el antibiótico que le costó la vida. El estado acusó de negligencia a Christine y declaró que la muerte de la niña había sido por neumonía provocada por el VIH. La autopsia demostró que había muerto por un shock producido por la toxicidad del antibiótico. Desde entonces, muchas madres diagnosticadas VIH+ esconden su maternidad a los servicios sociales o intentan evitar de mil maneras posibles el entregar a sus niños en la máquina trituradora de un sistema regido por las ideas neoconservadoras y por los beneficios inmensos de la industria farmaceutica cuyo poder tiñe de corrupción todos los estamentos de la salud y la vida.

Un recuerdo para ti, Christine