lunes, 15 de diciembre de 2008
ROGER VENCIÓ AL SIDA
sábado, 13 de diciembre de 2008
PETER DUESBERG Y EL FANATISMO CONTRARIO A LA CIENCIA
Comunicado de prensa.
En 1847, el Doctor Ignaz Semmelweis fue pionero en la prevención en la transmisión de enfermedades por la práctica del lavado de manos, reduciendo la mortalidad causada por la fiebre puerperal del 12 por ciento a prácticamente cero mediante la obligación del lavado de manos con cal tratada con cloro.
La hipótesis del Dr. Semmelweis fue entonces considerada extrema y ampliamente rechazada y ridiculizada. Cuando rehusó renunciar a sus creencias, el hospital que le empleaba fue presionado para que acabara con sus privilegios clínicos. El único “crimen” de Semmelweis consistía en que él proponía una idea contraria a la mentalidad dominante y que desafiaba las (incorrectas) teorías médicas de su tiempo
A pesar de la continua ridiculización, hostilidad y desempleo, el doctor Semmelweis continuó promoviendo su teoría de forma infatigable, denunciando a veces a los médicos que rehuían lavarse las manos como asesinos irresponsables. Sus contempóraneos concluyeron que estaba loco y en 1865 fue conducido a una institución mental donde fue golpeado hasta morir por sus vigilantes. ( (1) Nota de este blog)
La teoría de Semmelweis fue considerada irrelevante y falsa hasta que Luis Pasteur relacionó los gérmenes con la enfermedad . La profilaxis es hoy considerada una práctica básica en todo el mundo. El rechazo de la comunidad médica a considerar su temprana teoría solo provocó una innecesaria y continua expansión de la enfermedad y la muerte.
Pero la mentalidad trasnochada y reaccionaria no murió con el Doctor Semmelweis en 1865. Médicos sumamente cualificados y competentes, científicos, terapeutas, personal de atención de la salud y empleados gubernamentales siguen sufriendo hoy una venganza similar, motivo por el que asociaciones como la Sociedad Internacional Semmelweis y la Alianza por la Seguridad del Paciente participaron en la reciente Week Whistleblower en Washington.
La Sociedad Internacional Semmelweis reconoce anualmente a título individual a proveedores de atención de salud, investigadores y personal relacionado que han desafiado con continuidad el status quo, que han informado sobre cuestiones a menudo polémicas en cuanto a la salud del paciente y su seguridad. Los galadornados Semmelweis a menudo han tenido que soportar la tiranía de amenazas y venganzas, así como su ruina económica en algunos casos. Sin estos individuos valerosos, la innovación y el progreso en la Medicina, en el servicio público y en la industria serían imposibles.
Uno de los laureados Semmelweis es Peter Duesberg (http: // www.duesberg.com), Profesor de Biología Molecular en la Universidad de California, Berkeley. El doctor Duesberg ha cuestionado legítimamente pero de forma inconformista la conexión entre VIH y SIDA, y más aún, ha planteado cuestiones relativas a la toxicidad documentada de los medicamentos contra el SIDA. Duesberg no defiende la reducción de servicios clínicos o ayuda a Asia o África, sino que simplemente cuestiona la administración de medicamentos que se sabe que comprometen el sistema inmunológico a pacientes cuyos sistemas inmunológicos ya están previamente comprometidos por la pobreza, la desnutrición, las condiciones insalubres, el agua contaminada, el uso de drogas o prácticas sexuales de riesgo.
Si las ideas inconformistas de Duesberg son ciertas, los propios medicamentos utilizados contra el SIDA podrían ser la causa de algunas o todas las cifras estadísticas de muertes por SIDA, estadísticas sobre las que se apoyan las empresas farmacéuticas actualmente para promover la venta de sus medicamentos. Puesto que la Industria farmaceútica antiSIDA ya ha generado más de 200 mil millones de dólares de ingresos procedentes del gobierno de los Estados Unidos al financiar al contribuyente estadounidense, es comprensible por qué aquella misma industria Pharma podría atacar a los individuos que proponen ideas y tratamientos alternativos que podrían salvar la vida de millones de enfermos de SIDA pero sin el uso de sus medicamentos (y, por tanto, con la pérdida de sus beneficios económicos).
Un simple estudio paralelo doble ciego sobre el tratamiento , con una supervisión impecable en la obtención de datos claros y específicos permitiría una aproximación a esta cuestión basada en la evidencia y sería un estándar para la industria, a diferencia de la actual aproximación dogmática. En la era de una Medicina basada en las evidencias, fundamentada en datos reales reproducibles, ¿cómo se explica que las organizaciones que en apariencia persiguen la cura para el SIDA ataquen soluciones alternativas racionales?
Los miembros de la Sociedad Semmelweis Internacional representan los miles de años de maestría médica y práctica. Ellos entienden el poder de las ideas que compiten y la importancia del debate abierto y riguroso. En el caso de VIH/SIDA, al debate se le ha puesto sordina de forma inexplicable por individuos y agencias que se han aprovechado espléndidamente de la histeria relacionada con el VIH/SIDA. La historia nos recuerda que las ideas sólidas son fácilmente defendidas, mientras que las teorías menores sólo pueden ser defendidas con el miedo, con la intimidación y con la burla. Al menos, esas estrategias contra la innovación deberían hacer sonar las alarmas para la comunidad médica que trata a pacientes de SIDA.
La abierta histeria desplegada contra aquellos que simplemente proponen la revisión clínica y absolutamente científica de nuevas ideas debería alarmar a empleados públicos y cargos electos que son responsables de apoyar el derecho de la Primera Enmienda a un discurso racional.
A los contribuyentes americanos no se les ha contado toda la verdad sobre el virus de VIH todavía no identificado ni su discutible relación con la enfermedad de SIDA, mientras que se pasa por alto la conocida toxicidad de los medicamentos utilizados para luchar contra el SIDA. Los contribuyentes se merecen algo mejor y un conocimiento mucho más claro de cómo (y por qué y por quién) se están gastando sus impuestos.
Si el profesor Duesberg y otros están equivocados, nada se pierde. Pero si están en lo cierto, miles, quizás millones de personas de todo el mundo pueden haber muerto debido a las propiedades tóxicas de los medicamentos utilizados en el SIDA y a una mal diagnosticada y mal tratada enfermedad que todavía es poco comprendida.
La Sociedad Internacional Semmelweis no otorga sus premios Manos Limpias a la ligera. En el caso de Doctor Duesberg, es difícil de imaginar a alguien con más merecimiento que él mismo y a la periodista de investigación Celia Farber. Los dos han soportado durante años un ataque personal multicontinental contra sus sustentos, su personalidad y sus familias que no tiene precedentes desde la Inquisición española.
Su único “crimen” es haber preguntado si no hemos cometido un error colosal en nuestra forma de pensar hasta la fecha. Los hechos son que hasta ahora nadie ha sido curado del SIDA ni nadie ha desarrollado ninguna vacuna. Algo anda equivocado. El Dr. Duesberg tiene una idea, una idea contraria; una idea nada más, pero también nada menos.
El “crimen” de Celia Farber es haber informado sobre esta idea contraria en una sociedad en la que la libre expresión está protegida por la Primera Enmienda, o eso pensamos.
Pedimos a nuestro personal electo que no sucumba ante la hostilidad y las presiones que utilizará la farmaindustria para desacreditar y silenciar este debate vital.
En Semmmelweis estamos orgullosos de nuestra decisión de otorgar a Peter Duesberg y Celia Farber nuestro más alta condecoración y les deseamos lo mejor para que continúen buscando respuestas concretas a esta elusiva y mal entendida enfermedad.
(1) Nota de este blog: Aunque tradicionalmente se dice que Semmelweis murió como consecuencia de una infección, la verdad es otra. De acuerdo con un artículo de H.O.Lancaster en Journal of Medical Biography: “Mucho material biográfico se ha escrito sobre Semmelweis, aunque la verdadera historia de su muerte el 13 de agosto de 1865 no fue confirmada hasta 1979 por S. B. Nuland. Después de algunos años de deterioro mental, Semmelweis fue encerrado en un asilo privado en Viena. Allí llegó a ser violento y fue golpeado por el personal del asilo; murió de las heridas infringidas quince días después. De esta forma, se acaba con algunas teorías dramáticas que han circulado incluyendo la de que Semmelweis se hirió e infectó en una autopsia que, de ser verdad , habría constituído un magnífico caso de ironía griega " Ver http://www.whonamedit.com/doctor.cfm/354.html
http://saludydignidad.blogspot.com/2008/09/peter-duesberg-y-el-fanatismo-contrario.html
viernes, 12 de diciembre de 2008
DENUNCIA DEL DR. RATH AL TRIBUNAL DE LA HAYA

http://www4.dr-rath-foundation.org/The_Hague/complaint/spanish/complaint03.htm
...Ya hace diez años, los estudios científicos mostraron que la vitamina C era capaz de reducir la replica del virus VIH en más de un 99%. Los acusados conocen este hecho desde hace más de un decenio.
Ignorando y evitando intencionadamente este tratamiento seguro, asequible y no patentable, los acusados desarrollaron medicamentos patentables contra el SIDA, con graves efectos secundarios, y —debido a sus desorbitados derechos de patentes— inasequibles para la gran mayoría de las personas del planeta. Así, al aplicar su plan empresarial criminal, los acusados son culpables de arriesgar las vidas y de causar la muerte a cientos de millones de personas en África, Sudamérica, Asia y todas las demás regiones del mundo.
De forma similar, han boicoteado la información de que la única medida fundamental para mejorar la inmunidad frente a las enfermedades infecciosas consiste en ingerir una cantidad óptima de vitaminas B6, B12, ácido fólico y otros nutrientes esenciales. Es un hecho científico que estos biocatalizadores del metabolismo celular aumentan la producción de leucocitos, el arma principal del cuerpo contra cualquier infección. Ocultando sistemáticamente esta información, especialmente a los cientos de millones de niños y adultos en el mundo subdesarrollado, la industria farmacéutica arriesga intencionadamente las vidas de cientos de millones de personas en estas áreas del mundo. Todos los acusados saben que casi nadie en estas zonas subdesarrolladas puede permitirse el lujo de pagar tratamientos farmacéuticos, y que por tanto, acaban muriendo.
Ocultar esta información, que podría salvar tantas vidas, acerca de las alternativas naturales no patentables para prevenir y combatir las enfermedades infecciosas no solamente provoca la muerte de millones de personas, sino que también arruina las economías de muchos países subdesarrollados. Como consecuencia directa, el desequilibrio ya existente hoy en día en la economía mundial adquiere tintes dramáticos, ya que se envuelve deliberadamente a estos países en un conflicto en el que no tienen opción de ganar.
Otras enfermedades
Asimismo, hoy en día siguen considerándose problemas de salud otras enfermedades degenerativas, inflamatorias e infecciosas, así como muchas otras patologías comunes sólo porque los acusados las han definido y protegido como mercados para su vergonzoso «negocio con las enfermedades».
CAUSAS DEL SIDA

Al-Bayati, 1999 y Duesberg, 1992 revisaron la epidemiología y patogénesis del SIDA a nivel mundial y no encontraron ningún hecho médico que estableciera al VIH como la causa del SIDA. Aproximadamente el 90% de los casos de SIDA en los Estados Unidos y Europa se observaban en hombres homosexuales y personas adictas a las drogas. Los usos crónicos de alcohol, heroína, cocaína, metamfetaminas y nitratos de akyl causan problemas crónicos de salud en el sistema nervioso, en el sistema respiratorio, en el sistema cardiovascular, en los riñones y otros tejidos. La mayoría de estos problemas de salud son diagnosticados como idiopáticos, y son tratados con altas dosis de glucocorticoides y/o drogas cytóxicas. Hombres homosexuales con vida sexual activa por lo general usan drogas ilícitas, alcohol y glucocorticoides rectales. El tratamiento de un paciente con prednisone a 60 mg al día puede desarrollar SIDA en un periodo de 3 meses. Esta dosis regularmente se le administra a pacientes con fibrosis en el pulmón, thrombocyptopenia y otras enfermedades crónicas inducidas químicamente.
Fauci et al, en su libro nos provee con evidencia médica extensiva que indica que el SIDA en Europa y Estados Unidos es causado por: 1) el uso de drogas ilícitas y el abuso de alcohol y 2) por el uso extensivo de medicamentos (especialmente glucocorticoides) para tratar estas enfermedades que resultan del abuso de estas drogas. También en este mismo estudio, Fauci et al, nos otorgan la evidencia de que el SIDA en África es causado por hambruna y desnutrición. Aún así, no mencionaron una sola palabra en su extenso capítulo sobre el SIDA (pp. 1791 – 1856) o en alguna otra página de este libro, que muestre que el VIH puede matar una célula. Tampoco pudieron explicar las razones que causan los síntomas de los pacientes con SIDA.
Los resultados de los casos clínicos en los cuatro estudios mas importantes sobre el AZT que llevaron a la aprobación de esta droga por la FDA de los Estados Unidos para tratar pacientes infectados con el VIH, muestran que al menos el 77% de los 2, 349 pacientes que participaron en estos estudios eran VIH – negativos antes de haber sido tratados con AZT. Los resultados de estos estudios claramente demuestran que la hipótesis – VIH es completamente falsa porque el SIDA en el 77% de estos pacientes fue causado por agentes y procesos distintos del VIH. Los pacientes con SIDA que son VIH – negativos y que son considerados por Fauci et al como pacientes que sufren de “lymphocyptopenia Idiopática en las células CD4+ T” son un ejemplo más del porqué el VIH no es la causa del SIDA.
Sumando a esto, hasta el primero de enero de 1997, existían 28, 690 casos de gente infectada con el VIH viviendo en los Estados Unidos, sin que ninguno de ellos sufriera de problemas de salud, algunos de ellos con mas de 10 años de haber sido diagnosticados como VIH - positivos. Este grupo es llamado por Fauci y sus colegas como “long-term nonprogressors” (no-progresores a largo plazo). Esto también es evidencia directa de que el VIH es un virus inofensivo.
Al-Bayati menciona que la aparición del SIDA en los Estados Unidos y Europa entre adictos a las drogas y homosexuales a finales de los años setenta y principios de los 80 coincide con otros varios factores. Estos factores incluyen la epidemia en el uso de drogas ilícitas, principalmente por medio de la cocaína crack y de la heroína en los años setenta; la aprobación de los glucorticoides en aerosol por la FDA de E.U. en 1976; el amplio uso de inhalantes con glucocorticoides recetados para tratar enfermedades respiratorias crónicas que resultaban de la inhalación de la cocaína y la heroína; el uso extensivo de los nitratos de akyl por homosexuales para facilitar el sexo anal (1970’s); y el amplio uso de esteroides para tratar enfermedades crónicas en el ducto gastrointestinal en homosexuales. La aprobación por parte de la FDA en E.U. de los esteroides y de las drogas antivirales (AZT e inhibidores de proteasas) para tratar a pacientes con SIDA y a pacientes asintomáticos infectados con el VIH solo ha empeorado esta situación.
El estudio de Fauci et al en Tanzania demostró que el daño causado al sistema inmunológico de 1, 075 mujeres infectadas con el VIH fue posible revertirlo cuando ellas fueron puestas bajo un régimen dietético balanceado. El estudio que el Dr. Flores viene realizando desde 1998 en México, muestra como pacientes VIH – positivos se recuperan cuando se les somete a un régimen de dieta balanceada con complementos de ácido lipóico y se les retira del tratamiento con antivirales.
Objetivos del Estudio
Los objetivos principales de este estudio son:
1. Salvar las vidas de pacientes con SIDA quienes se verían involucrados en este estudio y a los cuales se les daría tratamiento médico basado en hechos científicos y no en asunciones e hipótesis no comprobadas. La evidencia médica presentada anteriormente y la literatura ya publicada al respecto, demuestran claramente que la hipótesis – VIH es falsa y que las drogas antivirales y los corticoesteroides que son actualmente utilizados para el tratamiento de pacientes VIH – positivos y de pacientes con SIDA están causando la muerte y enfermedades muy serias. Esta perspectiva clínica debe ser suspendida de una vez por todas. El tratamiento correcto que se debe de aplicar para curar el SIDA y otros problemas médicos complicados es el de evaluar la evidencia médica que concierne a cada grupo de riesgo. Se planea utilizar esta metodología para tratar cada caso futuro y así identificar las causas de la depresión inmunológica en cada paciente y cada paciente será tratado basándose en un protocolo científico que se concentre en revertir la enfermedad.
2. Proveer evidencia de que el SIDA no es causado por el VIH. Esto se logrará mediante el hecho de revertir el daño al sistema inmunológico en los pacientes VIH – positivos con el uso de una dieta adecuada, vitaminas, antioxidantes y otras terapias de soporte al paciente, pero sobre todo con el abandono total de toda medicina antiviral.
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